Proyecto DeMano

in Regions and Cohesion
Author:
Simoneta Negrete-Yankelevich INECOL, Mexico simoneta.negrete@inecol.mx

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Israel Portillo Universidad Politécnica del Estado de Guerrero, Mexico jportilloperalta@gmail.com

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Guadalupe Amescua-Villela Centro de Estudios e Investigación Guestálticos, Mexico cesigue@yahoo.com.mx

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Alejandra Núñez-de la Mora Universidad Veracruzana, Mexico alnunez@uv.mx

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Resumen

Entrevista a las coordinadoras del proyecto DeMano, quienes trabajan multidisciplinariamente temas de inseguridad alimentaria en familias milperas de Ocotepec, México. Platicamos sobre logros y retos en sus programas de desarrollo de habilidades para la crianza y empoderamiento de mujeres; producción sostenible en milpas y huertos; y ecología humana y salud materno-infantil. El gran reto de Ocotepec y otras comunidades rurales en México es superar la situación de inestabilidad productiva, social y económica para revalorar y cuidar los recursos naturales y capital humano, transitando hacia una visión autosuficiente y autogestiva. DeMano realiza ciencia en continua retroalimentación con la problemática del campo, promoviendo un sentido más amplio de comunidad y de responsabilidad colectiva de los recursos bióticos que dan de comer a las familias de México.

DeMano es un proyecto multidisciplinario que conjunta la investigación científica con la acción concreta. Trabaja para aliviar la inseguridad alimentaria de mujeres y niños que conservan el acervo genético de maíz, frijol, calabaza y quelites. Otros objetivos son: restaurar los suelos productivos, conservar las semillas nativas, eliminar la dependencia de agroquímicos y lograr un comercio justo. Actualmente DeMano cuenta con tres programas entrelazados: (1) Fortalecimiento de habilidades para la crianza y empoderamiento de las mujeres; (2) Producción sostenible en milpas y huerto comunitarios; y (3) Ecología humana y salud maternoinfantil. Se lleva a cabo en la comunidad rural de Ocotepec, compuesta por 93 familias, en el Municipio de Ayahualulco, dentro de la zona de influencia del Parque Nacional Cofre de Perote.

El proyecto inició en 2009 cuando las promotoras del proyecto percibieron un rezago general en el desarrollo de los niños: caminaban y hablaban más tarde de lo esperado y su talla parecía pequeña para su edad. Además, las familias ya no lograban producir los alimentos requeridos durante el año debido al empobrecimiento de los suelos.

Figura 1
Figura 1

Proyecto DeMano, por un aprendizaje colectivo y gozoso (foto Saúl Ramírez)

Citation: Regions & Cohesion 8, 2; 10.3167/reco.2018.080206

DeMano comenzó cuando la Dra. Martha Jácome, médica adscrita al Centro de Salud de San Isidro y al que acudían las mujeres, detectó altos índices de morbilidad infantil. Se inició entonces el programa de fortalecimiento de habilidades para la crianza con seis mujeres y seis niños. Un año después, se unió un grupo de psicoterapeutas infantiles voluntarias que empezó a trabajar con una metodología relacional, en grupos por edades, para fortalecer la relación materno-infantil mediante juegos y dinámicas. El trabajo en grupo logró legitimar estas formas lúdicas del vínculo, poco favorecidas en la comunidad. A través de la constancia y permanencia en la comunidad el proyecto ganó la confianza de las mujeres, permitiendo integrar nuevos programas que abordan la inseguridad alimentaria desde distintos ángulos.

En los programas de este proyecto participan actualmente alrededor de 58 mujeres y cinco instituciones de investigación y divulgación. Además, desde 2013 están construyendo el Centro Comunitario DeMano, en el que ya existe un invernadero, huerto y cocina comunitarios, así como un área abierta techada donde se realizan las reuniones, talleres y convivencias.

Ante la relevancia de este proyecto que está logrando notables impactos a escala micro-regional, Regions & Cohesion se complace en presentar la siguiente entrevista con las doctoras Simoneta Negrete Yankelevich (INECOL), Guadalupe Amescua-Villela (Centro de Estudios de Investigación Gestálticos) y Alejandra Núñez-de la Mora (Universidad Veracruzana)—en lo sucesivo identificadas como DeMano. La entrevista fue realizada por Israel Portillo—en lo sucesivo identificado como R&C—el 2 de abril de 2018.

Retos del desarrollo comunitario

Regions & Cohesion: En una reciente entrevista a otro medio, los participantes de DeMano identificaron retos como: recuperar hábitos sanos de la cultura alimentaria tradicional en las comunidades, promover el consumo de productos locales, participación y empoderamiento de las mujeres, integración como grupo de la comunidad, autonomía de la comunidad, modificar hábitos de producción y hacer más fértil el suelo. En este contexto, ¿cuál (les) son los retos más importantes que existen en la comunidad donde DeMano está activo?

DeMano: El impacto que la pobreza multidimensional y los problemas psicosociales asociados tienen en el desarrollo de las capacidades ejecutivas, la noción y estructuración del tiempo y la toma de decisiones en las comunidades, se ve claramente implicado en las problemáticas que enfrenta DeMano como proyecto. Tres retos principales son:

Conductas de salud, autocuidado e identidad colectiva. El contexto de pobreza y de desintegración social en el que viven muchas comunidades como Ocotepec impacta de manera negativa tanto la forma de crear y establecer relaciones, como las habilidades con las que cuentan sus integrantes para enfrentar aspectos de la vida diaria. La precariedad y la falta de control sobre su devenir inmediato limitan de manera crítica el desarrollo y puesta en práctica de habilidades de toma de decisiones, organización y liderazgo. El analfabetismo, sobre todo para las mujeres, limita significativamente la agencia individual en cuanto a conductas relacionadas con el autocuidado, la salud y el desarrollo personal, mismas que se extienden al cuidado de la tierra y del ambiente.

Dadas estas circunstancias, se hace necesario trabajar con la comunidad la relación que existe entre la tierra, la producción, la alimentación y la salud y bienestar de la familia. El proyecto DeMano intenta reinstaurar esta conexión en las representaciones sociales de la comunidad como paso fundamental para la conservación, y en el camino, fortalecer el sentimiento de pertenencia mediante los logros alcanzados por el trabajo en equipo.

Nociones de tiempo, retribución y costo-beneficio. Otro de los retos es la forma muy reducida en cómo los miembros de la comunidad conciben su mundo en términos espaciales, temporales, de diversidad (de paisaje, de cultivos y alimenticia) y de relaciones causa-efecto. Esta reducción se deriva en mucho, de las condiciones de precariedad material y alimentaria que dificultan el pensar en procesos a largo plazo o en diversidad de posibilidades. Las carencias cotidianas y la inseguridad sobre el futuro demandan decisiones económicas, de manejo de la tierra y de inversiones de tiempo que privilegian la satisfacción de necesidades inmediatas, pero que frecuentemente resultan perjudiciales a la larga.

Nuevas responsabilidades y roles de género. Otro reto más para estas comunidades en transición está relacionado con el efecto que la migración preponderantemente masculina ha tenido en los roles de género en cuanto a la distribución de las responsabilidades y las decisiones referentes a la actividad productiva, específicamente al manejo de la milpa. Tradicionalmente, dichas responsabilidades pertenecieron al ámbito masculino, pero en muchos hogares, estas se han sumado a las responsabilidades reproductivas, domésticas y de cuidado asignadas a las mujeres. Las consecuencias de este doble rol son complejas, no sólo por su impacto negativo en el uso del tiempo y la salud física y mental de las mujeres, sino en el impacto potencialmente deletereo en la productividad de la cual depende la familia. En cierto sentido, un escenario que puede favorecer el empoderamiento por parte de las mujeres genera una situación de potencial vulnerabilidad al obligar a las mujeres tomar decisiones basadas en experiencia y conocimientos limitados.

Este proyecto también representa un espacio para que colaboradoras de DeMano convivan con otras mujeres de la comunidad y al mismo tiempo intercambien ideas para fomentar toma de decisiones más sensatas en términos económicos y productivos. Este acompañamiento activo contribuye a empoderar a las mujeres y a amortiguar los riesgos en el manejo del recurso del cual depende su subsistencia.

Analfabetismo. Un reto muy tangible para el proyecto en términos metodológicos es el hecho de que los instrumentos que se utilizan típicamente para generar indicadores de seguridad alimentaria, desarrollo social y humano en México y en el mundo, parten de constructos que, requieren un manejo escolarizado del lenguaje y que no siempre se traducen fielmente en contextos culturales distintos. En un contexto como el de Ocotepec, es necesario adaptar e innovar metodológicamente para lograr plasmar, describir y cuantificar la complejidad de la problemática que enfrentan estas comunidades. Por otro lado, la aceleración del fenómeno migratorio y el constante movimiento y reestructuración de las familias dificultan considerablemente el mantener un estudio de corte longitudinal.

Figura 2
Figura 2

Mujer en su Milpa agroecológica (foto Simoneta Negrete)

Citation: Regions & Cohesion 8, 2; 10.3167/reco.2018.080206

Finalmente, la alta prevalencia de analfabetismo entre los adultos de ambos sexos impone un reto para la comunicación y difusión de los resultados y propuestas del proyecto. Es por ello que hemos recurrido al teatro de títeres como una herramienta para establecer un diálogo con la comunidad que no dependa del nivel de educación formal o bagaje cultural.

Retos del desarrollo rural en México

R&C: ¿Qué tan representativos son estos retos en las comunidades rurales de México?

DeMano: Ocotepec puede ser una comunidad representativa de muchas otras en transición, que siguen siendo rurales, pero que a diferencia de comunidades indígenas históricamente más antiguas, se encuentran en etapas más incipientes de procesos históricos y sociales. Esta situación influye la forma de organización, las dinámicas comunitarias y ultimadamente, la forma de vivir y enfrentar los problemas.

La situación que se vive en esta comunidad y muchas otras comunidades de México es una consecuencia del proceso de transición neoliberal del país: de individuos siendo parte de comunidades cohesivas y sólidas hacia un individualismo preponderante. Las comunidades en el campo se han quedado en una situación de limbo intermedio en el que ya no son comunidades que valoran y cuidan sus recursos naturales y capital humano como su fuente de subsistencia, pero no terminan de transitar hacia una visión enteramente individual y comercial, hacia una visión neoliberal de la producción. Se han quedado a la mitad. Esto se debe a que dichas comunidades no tienen sistemas productivos con excedentes para venta, su producción es comúnmente de subsistencia—producen para consumo familiar. Sus integrantes no han desarrollado la agencia necesaria y herramientas exigidas por la vida de competencia comercial moderna.

Esta comunidad en particular (como muchas en transición) no está apropiada de sus raíces, la historia de cómo llegaron ahí o de dónde vienen no es evidente en el imaginario colectivo; no tienen manifestaciones explícitas de una identidad que los caracterice. Esta situación se perpetúa por la falta de comunicación entre generaciones, la cual está limitada por una serie de factores socioculturales que hacen difícil la generación y transmisión de conocimiento, costumbres y representaciones sociales. Esta situación se ve reflejada en algunos testimonios de las mujeres en las que reflexionan que ‘ellas no saben/acostumbran platicar’. La práctica de comunicación intrafamiliar es algo que estamos atendiendo en el Programa, sin embargo, es un elemento que no va a ser fácil rescatar. Algunas actividades del programa intentan facilitar la generación de una identidad a partir de su situación actual, lo que son y tienen ahora, que esencialmente se centra en el orgullo por su maíz y su familia.

Nos aventuramos a decir que Ocotepec, sí es representativa de muchas comunidades rurales en transformación, no tiene las mismas dinámicas que se han documentado en comunidades indígenas con mucha más agencia, más activismo y ciudadanía. El proyecto, al obtener un mejor entendimiento de cómo operan las comunidades en estas circunstancias da un valor agregado que eventualmente puede tener un importante impacto a nivel regional, pero sobre todo para la comunidad.

Comercialización e infraestructura:

R&C: ¿Por qué vía se comercializan los productos DeMano?

DeMano: Ocotepec está relativamente bien comunicada por carretera pavimentada con Coatepec (una hora y media) y con Perote (una hora). Sin embargo, lo que hace falta para que los productos puedan moverse para comercializarse, es la capacidad económica para pagar el transporte, y por otro, la agencia para saber cómo tomar la iniciativa de salir y contactar—y negociar con un mercado que frecuentemente puede serles muy desfavorable, por ello es importante fortalecer su capacidad de agencia y autogestión.

Es paradójico, pues hay muchas personas de Ocotepec que salen, pero es para emplearse en algo totalmente diferente a su quehacer de campo. Salen a Xalapa, Puebla o Ciudad de México, a trabajar en albañilería y trabajo doméstico principalmente. Pero no son empresas autogestoras, sino de redes de contactos con patrones.

En el Proyecto DeMano comenzamos nosotros bajando sus productos del invernadero y milpas y haciendo los contactos con redes de consumidores conscientes. Este año estamos trabajando en que den el paso hacia bajar ellas a la ciudad a vender sus productos en sitios para comercio justo como mercados orgánicos y restaurantes que usan productos agroecológicos.

Recursos locales para enfrentar los retos

R&C: ¿Con qué recursos cuentan las comunidades donde participa DeMano para enfrentar los retos? ¿Cuál considera que es el impacto regional (a micro o macro escala) de su trabajo?

Figura 3
Figura 3

Productos agroecológicos DeMano (foto Lea Burwitz)

Citation: Regions & Cohesion 8, 2; 10.3167/reco.2018.080206

DeMano: A veces se cuenta con recursos económicos para trabajar en la comunidad, derivados de financiamientos institucionales o de aportaciones particulares voluntarias y otras veces no. Lo que nos sostiene son las personas con las que colaboramos en Ocotepec y Xalapa. Los recursos más importantes con los que cuenta DeMano es el capital humano, existe un enorme compromiso de las personas que viven en Ocotepec, la participación constante en los programas y talleres que DeMano desarrolla en la comunidad ha modificado la visión de las personas para creer en este proyecto. Más de 90 mujeres de aproximadamente 100 familias que existen en la comunidad han participado en nuestras actividades. Las personas de Ocotepec tienen una incansable capacidad de trabajo y generosidad, a veces, en condiciones extremadamente precarias. Esto es en nuestra opinión un recurso poderosísimo.

Por otro lado, las personas de otros lugares que se integran al proyecto—estudiantes y voluntarios—hacen un equipo extraordinario, muy sensible a corresponder a esa capacidad de trabajo y generosidad. Esa es la magia que tiene este proyecto, es capaz de sacar la mejor persona que todos tenemos dentro. Hay gente trabajando que ya no tendría por qué estar con nosotros, sin embargo, siguen siendo parte de este colectivo con una voluntad y creencia enorme en lo que hacemos.

El impacto positivo que tenemos en la zona se refleja en que personas de otras comunidades cercanas a Ocotepec se han acercado a pedirnos que abramos el proyecto en sus comunidades o recorren un largo camino para llegar a la comunidad y participar en las actividades del proyecto. Esto es porque las mujeres notan cambios positivos en su producción de alimento y en los niños y su desarrollo. Por ejemplo, previo al programa las mujeres reportaban que el desarrollo motriz y del habla estaba rezagado, mientras que ahora existe la percepción de que hacen lo que corresponde acorde a sus edades.

Asimismo, las milpas con manejo agroecológico les están dando más variedad de alimentos por mucho menor costo. Los ahorros que hacen de las ventas de los productos del invernadero y huerto comunitario, les permiten contar con algo de efectivo cada seis meses para cubrir gastos más fuertes. Sin embargo, estamos conscientes de que falta mucho por hacer para que las mujeres de Ocotepec puedan ser independientes, asumir tanto la responsabilidad como la capacidad de decidir, de mejorar sus familias, y de ser generadoras de ingresos.

El proyecto también ha generado un espacio neutro, para que las mujeres pueden entablar conversaciones con otras mujeres sin ser juzgadas. Eso ha generado la mejora de autoestima para que sean capaces de enfrentar diferentes adversidades.

Figura 4
Figura 4

Juegos en taller para Madres y Niños (foto Saúl Ramírez)

Citation: Regions & Cohesion 8, 2; 10.3167/reco.2018.080206

El tener un proyecto en común nos da una unión muy grande. Trabajamos como un equipo tratando de sacar adelante un proyecto con una causa muy noble e importante “la seguridad alimentaria ambientalmente sostenible”, y depende de que todos pongamos de nuestra parte. Eso da una razón de vida e identidad a todos los que somos parte de DeMano.

Gracias a donaciones altruistas desde hace un año se abrió un taller de costura. Esta actividad no estaba directamente vinculada con la parte de producción de alimentos y seguridad alimentaria, pero ha demostrado a las mujeres que hay opciones alternativas para generar ingresos con el valor agregado a través de una actividad placentera y de aprendizaje colectivo. El taller de costura, además de ofrecer un entrenamiento en un oficio, proporciona un lugar de convivencia, de trabajo en equipo, de orgullo y de apropiación de un espacio.

Colaboraciones inter-institucionales

R&C: ¿Cómo surge la relación con el INECOL?

DeMano: En un taller nos conocimos Simoneta Negrete (INECOL) y Guadalupe Amescua (CESIGUE), y platicamos sobre la indivisible relación entre el desarrollo de los niños (especialidad de Guadalupe) y la seguridad alimentaria sostenible (interés de Simoneta). Después de algún tiempo de maduración del proyecto se sumó Alejandra Núñez de la Mora (Instituto de Investigaciones Psicológicas de la UV; especialista en ecología humana y salud materno-infantil), y así empezamos lo que actualmente es nuestro grupo al que se han ido sumando otros investigadores, estudiantes y voluntarios.

La visión de DeMano se centra en desarrollar la ciencia requerida para hacer predicciones y un manejo más inteligente de los recursos bióticos. Trabajamos en ello instituciones científicas como CIIDIR del IPN y el Centro de Ciencias Genómicas de la UNAM e INECOL para hacer la investigación genética y ecológica de los maíces y frijoles, y sus simbiontes (hongos y bacterias). Ante situaciones tan adversas necesitamos de todo el conocimiento básico que permita entender cuál es la mejor manera de relacionar las plantas con el suelo para una producción óptima, dados los recursos genéticos que existen en el lugar. Esa parte científica es para la parte productiva, pero para que resulte en un conocimiento práctico que se pueda aplicar, se requiere más tiempo. Uno de los ejemplos de cómo la ciencia se integra o decanta en la acción en nuestro proyecto es que a través de la investigación hemos encontrado que hay un nivel muy alto de endogamia en el maíz, es decir, se está reduciendo el acervo genético del maíz de la comunidad, muy probablemente por la pérdida de la tradición de intercambio de semillas. Entonces una de las cosas que se hace necesario implementar es este intercambio con otras comunidades. Otro ejemplo es que hemos encontrado, a través de la investigación en salud, que el momento en que los niños comienzan a descender en las curvas de crecimiento ocurre en el destete, esto porque los alimentos que se les dan no son adecuados para mantener el desarrollo. A raíz de este resultado estamos comenzando un nuevo programa de siembra, preparación y alimentación específico para niños de 6 a 24 meses en el que las madres sembrarán, cosecharán, cocinarán y alimentarán a sus bebés en conjunto para de una manera colectiva y gozosa ir mejorando la alimentación en el momento más crítico de su desarrollo.

Temas de sustentabilidad

R&C: ¿Existe en su perspectiva de trabajo alguna aproximación o cuestionamiento hacia los temas de sustentabilidad?

DeMano: Somos un microproyecto y estamos muy conscientes de las fuerzas externas de gran escala que mueven al campo mexicano, por lo que sería ingenuo pensar que desde esa pequeña comunidad lograremos la sostenibilidad rural. Existen en México muchas iniciativas de desarrollo comunitario para el beneficio a la comunidad, sin embargo, llega el momento en que lo que se requiere, trasciende a esa buena voluntad. No solamente en términos de economía, recursos y capacidad humana, se requiere integrarse a los planes de desarrollo en un nivel nacional.

Lo que sí creemos es que, desde un pequeño lugar vamos a generar un ejemplo de “qué es lo que se requiere para hacer la vida de los pequeños productores en el campo sostenible y digna”; este ejemplo demuestra que no es un asunto de la producción agroecológica, de salud, de psicología o de relaciones; es un asunto multifacético, que los incluye todos, que requiere de una aproximación multidisciplinaria. Tampoco es un asunto de aplicación de conocimiento existente, sino que se requiere de ciencia en acción e interacción con la problemática para ir mejorando lentamente, pero de raíz al campo. Creemos que, llevando a cabo proyectos como este, se obtienen los elementos necesarios para responsabilizar a los tomadores de decisiones para que ellos creen y repliquen estas estrategias multidisciplinarias, y así poder crear una red e incluirla a una nueva política de desarrollo. O por lo menos generar una evidencia de lo qué falta, de donde está el problema, saber cuáles son las determinantes que conducen a esta situación de deterioro del campo, y cómo pudieran empezar a deshacerse para generar un ambiente propicio para hacer posible, sustentable y digna la vida en el campo.

El siguiente paso en muchos de estos microproyectos es aprender cómo articularlos y hacer enclaves para una red de desarrollo regional, establecer el diálogo con los tres niveles de gobierno, para que las estrategias de estos proyectos, cuando son exitosas, entren en las políticas de desarrollo. Lo primero es generar una economía de mercado que no sacrifique la seguridad alimentaria de la familia, pero para eso se necesita de voluntad en otro nivel de toma de decisiones.

En un largo plazo, existe la esperanza de que una vez la comunidad transformada en una comunidad cohesiva y habiendo visto otras formas de hacer las cosas, se vuelva una comunidad exigente. Es decir, que la propia comunidad demande de sus autoridades lo que necesita para transformar su forma de vida y lograr su seguridad alimentaria a partir de su propio proceso de transformación. Apostamos a que llegará el día en que haya una autonomía lo suficientemente grande para que la gente se desprenda de la comunidad, asesore a otra y funde un proyecto semejante en una comunidad vecina, para que se genere un remolino de cambio duradero. Ese es el reto, los números y las informaciones son generales, pero la sustentabilidad se genera persona a persona, y eso es lo que este proyecto pretende. No ocurrirá mañana pero creemos que ocurrirá.

Estamos hablando de procesos culturales que son muy poco predecibles, creemos que podemos delinear una serie de elementos necesarios para que esos procesos se lleven a cabo, pero no podemos garantizarlo, lo único que podemos hacer es generar las condiciones propicias, para que empiecen a surgir algunas iniciativas individuales. Consideramos importante tomar la evidencia de nuestro trabajo para generar propuestas de intervención y que el siguiente nivel de operación lo escale, pero estamos muy conscientes de que muchas de estas problemáticas que hemos hablado están inmersas en estructuras que rebasan la dimensión en la que trabajamos.

Políticas y programas mexicanos de desarrollo sustentable

R&C: En su opinión, ¿qué tan apropiadas son las estrategias/políticas/programas mexicanos para un desarrollo sustentable? ¿Cuáles serían sus fortalezas y/o debilidades? ¿Han contribuido a mejorar las condiciones en las comunidades rurales?

DeMano: Identificamos dos tipos de impacto en la implementación de algunas políticas en una comunidad como Ocotepec sin mecanismos de defensas socioculturales. Dichos impactos son:

Las políticas de desarrollo que transfieren efectivo a las comunidades y que tienen 25 años en nuestro país, han logrado crear comunidades totalmente dependientes de un recurso externo y que llega de manera completamente fuera de su control. Algunos programas de perfil asistencialista generan en la comunidad la dependencia hacia alguien que no ven pero que les manda cosas, entonces ellos juzgan cualquier proyecto que llega a su comunidad en términos de “cuánto o qué me van a dar”. Esa comunidad tiene 20 años recibiendo apoyos gubernamentales de transferencia de efectivo, una generación de mujeres criando a sus hijos con el dinero que les mandó algún gobierno. Esto en términos de noción personal es deletéreo, acaba con la capacidad de las personas para tener agencia; y no es raro que las personas terminen inculcando a sus hijos que tienen que ir a la escuela para recibir ese dinero que les da el gobierno. No se puede transformar el campo mexicano con proyectos desarticulados y desligados de la realidad.

Por otro lado, los proyectos de desarrollo en México y el mundo están muy concentrados en comunidades étnicas, tenemos claro que esa es una población muy valiosa pero muy pequeña. La mayor parte del campo mexicano tiene comunidades como Ocotepec, que no cuenta con un bagaje cultural propio, y esto hace que sean totalmente susceptibles a la influencia de los medios masivos de comunicación. Para esas comunidades la televisión lo es todo y refuerza estereotipos de cosas que no ayudan a que la comunidad crezca y tenga la capacidad de hacer del campo mexicano algo que se pueda vivir y que se pueda sostener. En su mayoría las personas aspiran a ser como los personajes que ven en la televisión, casi nadie prioriza mejorar la comunidad, porque esa es la visión antigua de la vida, y aspiran en cambio a ser algo muy ajeno, que se les ha vendido como mejor. Es un problema que no existan políticas adecuadas a cada perfil de comunidad, esto debido a que no existe información básica completa para diseñarlas. En México no hay estadísticas que permitan plantear hipótesis y proyecciones detalladas para diferentes perfiles de comunidad rural. No hay forma de regenerar la agencia individual en las poblaciones con políticas públicas ‘tapa hoyos’ (como apoyos en dinero para que la gente sobreviva). Por más que la información con la que trabajamos sea general, si queremos generar remolinos de cambio duraderos y de transformación profunda, la acción tiene que ser local, no con políticas generalizantes para todo el país.

Mirando hacia el futuro

R&C: ¿Cuál es el futuro de DeMano?

DeMano: DeMano es un proyecto que deseamos continúe por muchos años. Podrá crecer y constituirse en un ejemplo de cómo el abordaje multidisciplinario transforma de raíz la problemática de la inseguridad alimentaria en los agricultores de pequeña escala. Eso ya en sí mismo será un gran logro. Pero, para poder trascender a una escala nacional, se requiere disposición de parte de las autoridades para cambiar la visión gubernamental del campo mexicano. Afortunadamente, ya tenemos algunos indicios de que esto puede llegar a suceder. Por ejemplo, la CONANP, buscó hacer un consejo consultivo con los proyectos e investigaciones que existen en el Parque Nacional Cofre de Perote y sus zonas de influencia. Diferentes organizaciones, proyectos e instituciones con iniciativas similares en el Cofre, podemos unirnos para asesorar a las autoridades del Parque. El haber hecho este proyecto ya nos da una voz y nos ha abierto la oportunidad de ser parte de ese consejo asesor. Esa es la esperanza, que esas voces que vienen desde el campo transformen la manera en que los tomadores de decisiones operan.

Sugerencias a nuestros lectores

R&C: ¿Qué comentarios o sugerencias pudieran proporcionar a los lectores de esta revista, especialmente a aquellos de otras partes del mundo que apenas ahora están leyendo/aprendiendo algo sobre Veracruz?

DeMano: Lo que estamos viviendo en Ocotepec se está viviendo en los países en transición de todo el mundo. Los lectores de otros países pueden ver cómo un micro-enclave en Veracruz refleja el impacto de las políticas internacionales de desarrollo en temas de seguridad alimentaria, identidad cultural, salud y producción, y probablemente lo pueden analogar con lo que ocurre en otros países.

Este proyecto puede ser un abreojos para muchas personas de otros países que están enfocadas a favorecer proyectos que conserven los recursos bioculturales de las poblaciones indígenas y que consideran en menor riesgo las ‘otras poblaciones rurales’. No cabe la menor duda que las comunidades indígenas requieren atención, pero no son siempre las únicas vulnerables. El 70% de la población rural que está en extrema pobreza en este país no se identifican como comunidades indígenas, es una población muy distinta.

Cuando nosotros iniciamos este proyecto como equipo de colaboración científico-desarrollo social, llegamos asumiendo que la comunidad tenía una economía de mercado muy incipiente y que era capaz de proveer sus propios alimentos. Pero la realidad es otra, analizamos la canasta básica y la proporción de alimentos que viene de su milpa es muy pequeña, están dependiendo de una economía de mercado de la cual no participan y donde la única entrada económica proviene de los programas de transferencia de efectivo y el dinero que viene de los migrantes. Analizamos que ese no es un ambiente facilitador para la transición reversa a lo rural y a la subsistencia, al contrario, esos programas hacen más grande el problema.

El proceso de urbanización en México está ocurriendo en las peores condiciones posibles, donde no se recompensa apropiadamente a los productores del 70% del alimento que consumimos en las ciudades y no se reconocen a las personas que solían proteger los recursos naturales de los que todo el mundo dependemos. Esto ha provocado un cambio de paradigma, estas personas del campo ya no valoran tanto sus recursos naturales, porque no los alimentan enteramente y sus productos no son muy valorados en los posibles mercados citadinos. Esto es algo que tiene que ser conocido en el mundo porque también están supeditados a las políticas mundiales. Creemos que es muy importante que se haga presión para que se atienda a estas comunidades rurales ‘genéricas’ que representan una mayoría demográfica y son quienes están al resguardo, pero ahora en franco deterioro, de los recursos naturales del país.

Esta cuestión de la seguridad alimentaria es una cuestión de seguridad nacional. Desde el punto de vista económico, la migración de la población rural a las ciudades genera situaciones de presión demográfica y de recursos bióticos, lo que a su vez se relaciona con ambientes propicios a la inestabilidad, la inseguridad, el descontento social y la violencia. El desconocimiento de la realidad de las poblaciones rurales alimenta la noción de que si hay una milpa, hay subsistencia, pero el caso de Ocotepec muestra que no es así. Hoy en día, el que una familia tenga una milpa no es garantía de seguridad alimentaria.

Figura 5
Figura 5

Cosecha de leguminosas de invierno en el huerto DeMano (foto Saúl Ramírez)

Citation: Regions & Cohesion 8, 2; 10.3167/reco.2018.080206

En el país más del 90% de la población vive en comunidades que se consideran rurales en el sentido como las define el INEGI, que son aquellas con menos de 2,500 habitantes. Entonces tenemos muchos micro-Ocotepec dispersos en todo el país. ¿Cómo integras eso en una política de desarrollo internacional? No hay un cómo, lo único que se puede hacer es conservar a esas poblaciones en sus comunidades comiendo lo que ellos producen. Porque no hay infraestructura necesaria para servir a una población tan dispersa en comunidades tan pequeñas. En una perspectiva mundial, el proyecto DeMano es como una gota en un océano. Uno siempre ve las grandes encuestas y los grandes resultados a nivel estatal y nacional, pero cuando trabajas en pequeña escala lo que estás intercambiando son los números por los detalles. Y desafortunadamente en México, apenas estamos obteniendo los macro indicadores derivados de todas estas encuestas nacionales. No se puede generar políticas de desarrollo social en ninguno de los ambientes sin evidencia, pero muchos de los indicadores utilizados a escala nacional, no son necesariamente válidos y representativos de las necesidades a escala local. Es un problema complejo.

El trabajo que existe a nivel micro es porque lo hacemos muchos investigadores que nos hemos enfocado en estos micro-enclaves, pero aun así, no siempre se han articulado con una visión de generar evidencia para una política social. La velocidad de cambio y las transformaciones que están ocurriendo en el campo y en las ciudades es tan grande, que lo que se requiere no son solamente estadísticas que registren dichos cambios, se requiere de propuestas para poner en marcha mecanismos nutridos con el conocimiento y evidencia generado con el nivel de detalle aplicado en Ocotepec.

DeMano Project

Simoneta Negrete-Yankelevich, Israel Portillo, Guadalupe Amescua-Villela, Alejandra Núñez-de la Mora

Abstract: Interview with the coordinators of the DeMano project, who work with multidisciplinary perspectives of food insecurity in milpaproducing families in Ocotepec, Mexico. We talk about their achievements and the challenges for programs oriented to developing skills for both raising children and women’s empowerment; sustainable production in milpas and orchards; and human ecology and maternal and child health. The great challenge of Ocotepec’s great challenge, like other rural communities in Mexico is to overcome productive, social and economic instability to revalue and care for natural resources and human capital, moving towards a selfsufficient and self-managed vision. De Mano contributes through science, proving feedback on problems in the fields, and fostering collective responsibility for the biotic resources that feed families.

Keywords: food insecurity, food self-suficiency, Mexico, milpa, rural

DeMano Project

Simoneta Negrete-Yankelevich, Israel Portillo, Guadalupe Amescua-Villela, Alejandra Núñez-de la Mora

Résumé: Entretien avec les coordinateurs du projet DeMano qui travaillent de façon multidisciplinaire sur les thèmes de l’insécurité alimentaire dans les familles de producteurs de maïs d’Ocotepec au Mexique. Nous parlons de leurs réalisations et des défis qu’ils rencontrent dans leurs programmes de développement de compétences pour les enfants et l’autonomisation des femmes, de la production durable des champs de maïs et des vergers, de l’écologie humaine et de la santé maternoinfantile. Le grand défi d’Ocotepec et des autres communautés rurales du Mexique est de surmonter la situation d’instabilité productive, sociale et économique pour réévaluer et prendre soin des ressources naturelles et du capital humain, en privilégiant l’évolution vers l’autosuffisance et l’autogestion. DeMano contribue à travers la science à rétroalimenter les problématiques de terrain, en promouvant un sens plus aigu de la communauté et de la responsabilité collective face aux ressources biotiques qui nourrissent la famille.

Mots-clés: insécurité alimentaire, Mexique rural, maïs, d’autoconsommation, projet DeMano

Contributor Notes

SIMONETA NEGRETE-YANKELEVICH ha investigado en el Instituto de Ecologia A.C. (INECOL) por más de 10 años sobre la relación que guarda la fertilidad de los suelos con la agrodiversidad en milpas tradicionales. E-mail: simoneta.negrete@inecol.mx

JORGE ISRAEL PORTILLO PERALTA Ingeniero en Tecnología Ambiental por la Universidad Politécnica del Estado de Guerrero. E-mail: jportilloperalta@gmail.com

GUADALUPE AMESCUA-VILLELA Directora del Centro de Estudios e Investigación Guestálticos. Más de 30 años trabajando con niños y familias en el área de la psicoterapia. E-mail: cesigue@yahoo.com.mx

ALEJANDRA NÚÑEZ-DE LA MORA Investigadora del Instituto de Investigaciones Psicológicas de la Universidad Veracruzana, interesada en ecología humana y aspectos bioculturales de la salud materno-infantil y reproductiva. E-mail: alnunez@uv.mx

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Regions and Cohesion

Regiones y Cohesión / Régions et Cohésion

  • Figura 1

    Proyecto DeMano, por un aprendizaje colectivo y gozoso (foto Saúl Ramírez)

  • Figura 2

    Mujer en su Milpa agroecológica (foto Simoneta Negrete)

  • Figura 3

    Productos agroecológicos DeMano (foto Lea Burwitz)

  • Figura 4

    Juegos en taller para Madres y Niños (foto Saúl Ramírez)

  • Figura 5

    Cosecha de leguminosas de invierno en el huerto DeMano (foto Saúl Ramírez)

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